Friday, June 21, 2013

Capítulo 19

Alice
La habitación que nos encontramos esta vacia. Bueno, casi vacia. En cada una de las paredes había 3 espejos lo que significa que en en la habitación había 12 espejos. Max suelta un bufido.

-Genial, que acogedor…, Vamonos esto es un…-

Sin avisar corro hacia uno de los espejos. ¿Estoy loca? ¿Es real? Me miro al espejo y un chico morenos con unos ojos azules brillantes me devuelve una sonrisa en mi reflejo.

-¿Max..?-Digo temblándome la voz.

-¿Qué?- dice Max con aire cansado

-Hay alguien…en el espejo-

El suelta una carcajada

-No me vayas a decir que ahora te crees toda esa basura del mundo paralelo y eso no?-

El chico del espejo suelta un suspiro y me mira, luego a Max y luego a mi otra vez.

-Max… Tienes que verlo-

Max se acerca y se coloca a mi lado.

-Yo no veo nada-

Mis ojos se agrandan, ¿Cómo? Si Max no vce nada significa que estoy alucinando… Max me mira pero yo no aparto los ojos del espejo. El chico de ojos azules sonríe sus ojos haciéndose pequeñitos.Inquietante a la vez y me extiende una mano, una mano que Max parece no ver ya que cuando poso mi mano sobre la mano del chico se apresura a decir algo. Antes de que pueda escuchar las palabras de Max el chico tirade mi con una fuerza que no se puede clasificar como humana. Mi respiración se agita cuando empiezo a correr al lado opuesto.No quiero entrar en el espejo. ¿?que esta pasando? ¿Qué es esto? La idea de que alguna fuerza maligna me este arrastrando a mi muerte me asusta.

-MAX!- mi voz suena ahogada y deseperada

Espero ver a Max correr hacia mi y ayudarme hasta que me doy cuenta de que ya esta tirando de mi. De mi garganta sale un sonido que nunca había escuchado y mi visión se empieza a oscurecer, siento un golpe fuerte en la cabeza y pierdo el sentido.

 

Capítulo 18


>> Eskills, asi nos hacemos llamar… un clan que combate a los Arks, seguramente os estéis preguntando que diantres son los Arks, pues bien, los Arks es un clan de gente avariciosa que accede a los sentimientos de los “terrenales” los controlan, los torturan, los usan para su propio beneficio, para conseguir cosas…incluso para destruir el mundo, nosotros los eskills vivimos para combatirlos, cada uno de nosotros tiene algún poder especial…invisibilidad, curación, visiones…Todos recibimos un entrenamiento especial también, aunque algunos de nosotros ya lo llevamos en la sangre… Pues bien hace mucho tiempo cuando los Arks casi destruyen el mundo hubo un ejército de Eskills que los combatió hasta que dieron muerte a su líder, Naminc, o eso creíamos… creíamos que estaba terminado que los Arks no vagarían mas por el mundo de los terrenales a sus anchas… eso creíamos hasta hace dos días… cuando varios terrenales han sido secuestrados, arrancados de sus casas y probablemente estén ahora en alguna guarida de los avariciosos Arks, es una pena que los Arks sean tan guapos… Da igual, Naminc no está muerta, nunca lo estuvo, ha decidido contratacar, si no la paramos controlara la tierra, el mundo, el universo, o lo que quede de ello. Pero nosotros ya somos viejos, inservibles, morralla podrida, ¿Qué haríamos nosotros? Señores de cincuenta años luchando contra Arks… Para eso estáis vosotros…Max, Alice, Peter, Grace y Rose la patrulla, solo vosotros podréis traer la paz al mundo terrenal y vencer a los Arks… el futuro es vuestro, como vuestra es la decisión de terminar con ellos o no. Ortheon está listo para que entréis. Por cierto mi nombre es Gaishto <<

Nuestra cara debía de ser un poema, yo estaba alucinando en colores, ese señor, o Gaishto, como él se hacía llamar está loco, y lo había dejado muy claro, sin embargo parecía ser la única que quería salir corriendo de allí.

-¿Qué demonios es Ortheon?- pregunto Grace

-oh que torpe soy casi se me olvida explicar esa parte- respondió Gaishto riendo- Es un mundo paralelo en el que solo algunas personas, ya sean Arks o Eskills pueden entrar, solo se accede traspasando espejos- al terminar la frase le guiño un ojo a Grace y esta se sonrojo.

Peter estaba pensativo pero era obvio que iba a preguntar algo.

-Gaishto… esos terrenales que han sido secuestrados… son nuestros padres… ¿verdad?-

El hombre hizo una mueca de tristeza

-Si , me temo que si lo son… es una pena… ellos son terrenales no tienen ninguna posibilidad- Gaishto alzo la vista y me miro –Ahora, si me perdonáis… tengo que irme- y como por arte de magia, desaprecio.

Rose se sento en el puesto en el que estaba sentado Gaishto antes

-Esto es alucinante! Tenemos que ponernos a hacer cosas, propongo que intentemos hacer cosas con espejos no se quizá…-

Max dio un puñetazo en la mesa

-YA BASTA! De verdad os creéis toda esa basura de los Arks, Eskills y demás? Que os creéis que es un juego? Ese tío estaba pirado!-

-Creo que Max tiene razón- añadí con un semblante serio

-Gracias… alguien listo entre tanto inocente- replico Max

El comentario pareció dolerle a Grace

-¿Asi que inocentes? No sé sobre vosotros dos, pero Peter, Rose y yo nos vamos a nuestra habitación a investigar sobre esto ,vosotros “listos” podéis podriros de aburrimiento mientras seguís con vuestras vidas-

-Grace no te lo tomes asi, no…- intente responder, pero Grace se había levantado bruscamente y seguida de Rose abandonaban la estancia, Peter me miro a los ojos, sus ojos marrón claro me miraban con una clara muestra de duda. Titubeo y se fue detrás de Rose

-Genial- dijo Max –Vamos a buscar un sitio donde estudiar y olvidarnos de esta basura- Su pelo negro estaba revuelto y resultaba extrañamente guapo. Al ver que no me movía me llamo. – Alice-

-Si Max, vamos a buscar un sitio tranquilo-

Caminamos dando vueltas por el hotel buscando algún lugar lejos de Peter, Grace y Rose y llegamos ante una extraña puerta de madera.

-Entremos- digo dije decidida

-Alice…-

-si?-

-La primera vez que pasamos por aquí…este pasillo no tenía ninguna puerta-

Pienso. Y recuerdo que Max tiene razón. Esta puerta es nueva.Entramos.

 

Capítulo 17


Peter camina a mi lado, los cinco nos dirigimos en silencio hacia el comedor, ninguno de nosotros habla, no hay temas de conversación lo cual resulta algo incómodo. Pienso en todo lo que está sucediendo y suspiro, Alice una chica normal y corriente pasando por todo esto, menudo chasco. Llegamos al comedor y Max suelta un bufido colocándose a mi lado.

-¿Y bien Alice?- dice molesto – Aquí no hay nadie-

Me sonrojo llena de rabia, aquel extraño hombre debería estar aquí pero sin embargo Max tiene razón, el comedor está vacío. Recorro la estancia en busca de algún atisbo de vida pero no hay nadie, miro y remiro, busco y busco pero fracaso, justo cuando estoy a punto de decir que nos marchemos el mismo señor anciano aparece por la puerta de entrada. Nos mira sorprendido.

-Asi que habéis venido…-

Le miro extrañada

-Le dije que vendríamos-

Él sonríe dejando a la vista una dentadura perfecta de un blanco deslumbrador.

-Bueno… en ese caso sentémonos- dice radiante

Soy la primera en sentarme, Max se sienta en frente mía al lado del señor, Grace como no se pone a mi lado y Rose y Peter se quedan de pie.

-Bueno chicos, voy a ir directo al grano, no me gustan los rodeos, estoy aquí porque tengo que contaros una historia… muy antigua pero que os concierne  a todos y cada uno de vosotros-comienza a decir con un aire misterioso-

Capitulo 16


Cuando llegamos a recepción nos atiende un chico muy nervioso, no para de mover las manos y parece que tiene que estar haciendo diez cosas a la vez para estar tranquilo.

-Perdone, nos puede dar la llave de la habitación 143?, somos Grace y Alice, compartimos habitación con Rose Margar-

-oh, por supuesto, segunda planta, recto por el pasillo y a la derecha- dice el chico mientras escribe algo en un folio

-Esperen- se escucha que dice una voz por detrás, un hombre alto aunque de anciana edad está detrás del recepcionista – Soy el encargado del hotel…podría veros a Max, Peter, Rose y vosotras dos… en madia hora, en el comedor?-

Grace se pone tensa, está claro que no le hace gracia esto de que de repente alguien sepa nuestros nombres sin ni siquiera conocernos, aun asi mi estupidez me lleva a contestar

-Por supuesto señor-

Grace y yo subimos las escaleras y llegamos a la habitación 143 donde nos encontramos a Rose tumbada en la cama

-¿Os gusta la habitación?-

Me fijo, es bastante espaciosa , tiene tres camas y cada una con una mesa de noche al lado, una televisión se encuentra en el lateral de la habitación sobre un mueble color negro que tiene una nevera “camuflada” hay solo una mesa de estudio con una lamparilla gris, y como no, un baño.

-Está bien- responde Grace luego me mira y se que quiere que diga

-Rose, hemos quedado con un señor dentro de media hora, todos, será mejor que avisemos a Peter y a Max.-

-¿Con quien hemos quedado?- responde Rose

Tardo un poco en responder y al final digo:

-No lo se-

La habitación de los chicos es la 145, no está a pocos pasos de la nuestra, llamo a la puerta y Peter la abre haciéndonos señas para que entremos.

-¿Dónde esta Max?- pregunta Grace

-No se, creo que esta abajo buscando la cafetería…-

En ese momento Max abre la puerta de la habitación, que consiste en dos camas, un espejo de cuerpo entero, y un mueble con televisión exactamente como el nuestro, el baño también es muy parecido entonces es cuando formulo una pregunta en la que no había pensado antes

-¿Cómo vamos a pagar esto?-

Rose contesta inmediatamente

-Soy amiga de George-

Asiento y sonrío como una tonta aunque no sé qué tiene que ver que ella sea amiga de un tal George, Rose parece haberse percatado de mi expresión y dice

-George es el recepcionista, me dijo que no me hiciera cargo de los gastos-

Max se estira y propone que vayamos a dar una vuelta antes de empezar a hacer los deberes, pero yo me opongo y digo que vayamos a la cafetería donde habíamos quedado con ese extraño.