Alice
Retrocedo
instintivamente, no… no puede ser, abro un poco mas la puerta y lo veo todo, la
realidad me golpea y un terrible miedo recorre todo mi cuerpo de la cabeza a
mis pies, avanzo un paso sintiendo como cada musculo de mi cuerpo se tensa con
cada movimiento, me dirijo hacia el interruptor de la luz y la enciendo, suelto
un gritito ahogado cuando veo más claramente lo que pasa; estoy en el hall de
mi casa, los jarrones de mi madre están rotos en el suelo, arañazos se ven por
todas partes, muebles rotos, movidos de sitio… Reúno todas las fuerzas que
tengo para dirigirme lentamente al salón y lo que veo me deja sin aliento de
nuevo, alguien ha estado por aquí… fisgando, todo esta patas arriba las
alfombras dobladas y arrugadas, la televisión en el suelo, cables rotos, el sofá
con varios cortes que hacen que el algodón de su interior salga al exterior,
mis padres… ellos no están… Pánico…pánico es lo que recorre mi cuerpo me dirijo
corriendo a la cocina, veo el desastre y suelto un pequeño grito, sin pensar
subo las escaleras y voy directa hacia la habitación de mis padres, no están…
la cama esta revuelta y todo esta esparcido por el suelo, lloro pero mis
lagrimas son interrumpidas por mis pensamientos, los que hayan hecho esto podrían
estar todavía en casa, buscando el momento perfecto para atacarme, secuestrarme…
como supongo que han hecho con mis padres… Mi cabeza esta a punto de explotar,
salgo corriendo hacia mi habitación y me meto en el armario, conteniendo la respiración,
saco el móvil del pequeño bolso que llevé al baile, tecleo el numero de Grace
ya que llamar a mis padres seria una tontería y avisar a la policía seria peor,
espero a que lo coja pero nada, llamo a Max y él tampoco contesta, acto seguido
a Peter y a Rose pero nada… nadie
contesta, espero sentada, acurrucada en mi armario temiendo cosas horribles.
Miro la
hora, han pasado tres horas desde que estoy en el armario asi que decido salir.
Temblando como una hoja doy pequeños pasos hacia mi escritorio y me paralizo… Detrás
de mí juraría haber escuchado un gemido… Me quedo tan quieta que se podría decir
que soy una estatua, y el gemido vuelve a sonar, me giro hacia el lugar de
donde viene, pero no veo nada, sin embargo el sonido se hace cada vez mas
claro, es un gritito de miedo… de miedo animal… algo se mueve donde estoy
mirando y toda yo se esta empezando a llenar de un miedo instintivo cuando veo
la cabecita de mi perra Deva asomar por debajo de mi cama, tiembla como
gelatina y cuando me ve se lanza hacia mi lentamente, yo la acaricio la abrazo…
Pasa tanto
tiempo que no soy consciente de que son ya las cinco de la mañana y que mañana iré
a clase si o si, pienso en dormir en la calle pero decido que lo mejor será dormir
escondida… meto algunas mantas en mi armario y me llevo a Deva conmigo, me
cambio dejando el vestido en el suelo sin ningún cuidado junto con todo lo demás.
Dormirme me cuesta, me cuesta demasiado, estoy inquieta y aterrada, sola, sin
saber donde están mis padres y con una casa revuelta… A pesar de eso, al cabo
de unas horas el cansancio me puede y poco a poco voy cerrando los ojos hasta
quedarme dormida.
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