Al llegar a
casa mi madre me saluda con una brillante sonrisa en la cara y me pregunta:
-¿Qué tal el
día, cielo?-
Yo cierro
los ojos y contesto:
-Bien-
Cuando los
abro veo que espera que le cuente todo lo que ha pasado, nos sentamos en el sofá
del salón y comienzo a contarle que hoy no había clases y que solo hemos hecho
la presentación, le comento que he conocido a gente muy simpática, a esto ella me
pregunta:
-¿Cómo se
llaman?
-Grace, Max,
Peter, Rose – hago una pausa y continuo –Harry, Lavinia…- Luego recuerdo las
palabras de Harry, los ojos de Lavinia y la misteriosa aparición de Kim – Y Kim
– termino de decir.
No le cuento
nada a mi madre de las cosas raras que han pasado, asi que ella con cara de
aburrimiento pero, como no, sonriendo, me dice:
-¡Vaya! Que día
mas… interesante…- luego se mira el reloj de pulsera y añade –Oh cielo, ya son
las doce de la mañana, he de volver al trabajo, hay un sándwich en la nevera
por si quieres comer algo- después me da un beso en la frente y se marcha por
la puerta.
Me quedo en
el sofá, pensativa, y ordeno los recuerdos en mi cabeza, sonrío y pienso en
Kelly, le hubiera encantado todo esto… Mis pensamientos sobre mi antigua mejor
amiga se desvanecen cuando la cara de Harry viene a mi memoria, doy vueltas a
sus palabras: “Contigo la patrulla esta completa” “Asi que tu eres la chica que
nos dijeron que vendría… hemos esperado mucho tiempo…” Recuerdo como se fue con
Lavinia , y pienso en los ojos llorosos de esta, me gustaría saber porque
estaba asi, o en que estaría pensando, quizás tuviera un problema o, a lo mejor
hoy tenia un día malo , respecto a lo de Kim no sé que pensar, supongo que
mañana hablare con ella y nos conoceremos un poco mejor.
Me entra
hambre asi que me levanto y me tomo un sándwich de jamón york y queso que ha
hecho mi madre, miro el reloj y veo que son las dos y media, el tiempo pasa muy
lento y no se por qué , pero tengo ganas de que llegue mañana.
De repente
suena el teléfono, es mi padre.
-¿Si?-
pregunto
- ¡Alice!
Querida, dile a mamá que hoy llegare antes a casa- se crea un silencio y
continua – Al llegar os diré algo importante…-
- Vale, papa
– digo y espero a que el cuelgue el teléfono.
Mi padre
suele llegar del trabajo a las cinco asi que hoy llegara sobre las cuatro de la
tarde, no me preocupa lo que nos tiene que decir ya que su tono era alegre asi
que salgo al jardín y me siento en el césped, mi perra , Deva, se me acerca agachando
la cabeza como siempre hace cuando quiere que le acaricie, es negra y pequeña,
es muy cariñosa y a veces incluso se pega tanto a ti que termina por agobiarte,
entro con ella a casa y me voy a mi habitación con Deva detrás , ella se sube
de un salto a mi cama y yo me acuesto acariciándole mientras mi cabeza piensa
sobre lo que ocurrió hoy .
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